Sirio Azul
Sirio Azul guarda un lugarcito siempre presente en mi mente, y no es por menospreciar a mis demás obras ni mucho menos, sin embargo, siento que es un pedazo de mi alma explícita hecha canción.
No cuenta con una historia lineal, pero sí un personaje específico plagado de memorias compartidas en días análogos.
Durante finales de 2021 e inicios de 2022, estuve hablando con una vieja amiga casi diario aunque nadie sabía que intercambiábamos palabras constantemente. Era algo íntimo. Únicamente nuestro.
Pasaron los días y poco a poco nos olvidamos nuevamente de nuestros chats, quedando archivados en la memoria y en las mensajerías de cada uno de nosotros.
Cuando quise acordarme de esa persona, caí en cuenta que ya la había perdido completamente. Sin retorno. Lo que se me hacía raro era que llevaba semanas o incluso meses con su presencia vagando por mis sueños. Los sueños eran abrazos al alma. Me sentía de vuelta en los días análogos.
Recuerdo que en uno de esos sueños le llegué a decir “abrázame fuerte, que cuando despierte ya no voy a poder”, o algo así. Es difícil recordar cuando tanto tiempo ha pasado desde entonces.
Lo que recuerdo bien, es que en alguna ocasión, me encontraba en el sillón de la sala de mi casa viendo una película de la cual había oído hablar mucho. Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdos, se llamaba.
Entonces, regresé al presente que ahora es mi pasado, y revisité la cinta con la anomalía de un corazón roto para sentirla mejor, y así fue.
Me puse a llorar.
Entonces, tomé un pedazo de papel y comencé a escribir frases sueltas como “espero que estés bien”, “si tú no estás permaneceré en mi mente”, “quiero soñarte despierto”, “te abrazo en mis sueños para sentirte al despertar”. Suspiré y recordé nuevamente los días análogos.
Al paso del tiempo, pegó la inspiración de repente. Estuve experimentando con algunas figuras de acordes que no conozco, pero que sonaban y se sentían bien. Quién sabe por qué, cuando tocas las primeras dos cuerdas al aire, casi cualquier acorde puede sonar nostálgico.
Entonces, jugué con mi guitarra y tararee una melodía. La grabé en el celular y traté de acomodarle una letra con las frases que había escrito bañado en lágrimas.
En ERDUMSR, hay una escena en la que Joel y Clementine están recostados en el hielo viendo las estrellas, a lo que Joel señala una constelación: “allá está Sirio (…) Sirio el enfático”. En este tiempo, ya tenía el nombre del disco, Sirio de Sombra, a lo que tomé como una señal y nombré Sirio Azul a la canción que estaba formando.
Un abrazo hasta donde estés.
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